El encuentro de dos santos
Por la señal de la Santa Cruz+
de nuestros enemigos +
líbranos, Señor, Dios nuestro +
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo +
Oración inicial
Ven Espíritu Santo, Espíritu del Padre y del Hijo, Espíritu de verdad y de amor. Ven a habitar mi memoria, ven a iluminar mi inteligencia, ven a fortalecer mi voluntad. Condúceme a la verdad plena, Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Lectura bíblica del cuarto día:
“Porque el Señor da la sabiduría; conocimiento y ciencia brotan de sus labios” Proverbios 2, 6
Santo Tomás de Aquino fue a consolidar su formación intelectual a Paris. En esta ciudad estaba el obispo san Alberto Magno, el más prestigioso maestro de la Orden de los Predicadores. Santo Tomás rezó, pidiendo conocerlo y recibir de él las maravillas de la fe. San Alberto Magno no podía imaginar que aquel humilde fraile, de pocas palabras y de discreta presencia, tuviese un alcance espiritual tan grande. Santo Tomás después de haber escuchado a Alberto enseñar todas las ciencias de una manera profunda y admirable, se alegró de haber encontrado lo que estaba buscando, alguien que podía calmar su sed ardiente del saber. De la mano de Alberto Magno se formó en filosofía y teología.
A los 25 años, junto a san Buenaventura obtuvo el doctorado en la Universidad de Paris.
- Pedir la gracia que se desea alcanzar de santo Tomás de Aquino en esta novena.
(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)
Oración final
Señor, que inspiraste a santo Tomás de Aquino para que usando su inteligencia iluminara las mentes de los creyentes con el fruto de su reflexión teológica, te pedimos que, a ejemplo tuyo, crezcamos en el conocimiento del único Dios verdadero. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. +